7 de enero de 2009

El arco de Boca no es para cualquiera


Hoy por hoy se barajan distintos nombres para ocupar el espacio que queda comprendido bajo los tres palos del arco de Boca. El reemplazo para el irregular y conflictivo Caranta y para el joven y poco confiable en instancias difíciles Javier García, es ya un hecho. No los van a dejar atajar más en Boca a ninguno de los dos.

Mauricio Caranta salió campeón de la Copa Libertadores con el Xeneize y tuvo grandes partidos, pero si recuerdan bien, tuvo un conflicto con el fallecido ex-presidente de Boca, Pedro Pompilio, con quien se cruzó luego de pedir él mismo ser excluido del equipo titular. Al parecer, luego de un par de errores, algo atravesó la cabeza de Caranta, algún miedo escénico se apoderó de él y prefirió relegarse al banco de suplentes por no sentirse con suficente confianza.

El joven Javier García irrumpió en la primera de Boca tras la pelea de Caranta con Ischia, y tuvo actuaciones destacables. Pero cuando llegaron las finales, su confianza se deshizo como un castillo de arena. La serie de errores que fue cometiendo minaron su seguridad psicológica y finalmente salió reemplazado tras un ataque de llanto, en el momento más caliente de la final con Tigre y luego de haberle regalado un gol al equipo de Victoria.

Parece que los factores psicológicos son demasiado importantes para ocupar un arco tan grande como el de Boca. Y más ahora, que el Xeneize gana todo. En otros tiempos, a Navarro Montoya le metían tres goles por partido, especialmente en tiempos de Menotti y Habbegger. Pero todo cambió; la huellas que dejaron Córdoba y Abbondanzieri son demasiado hondas y cuando viene el diluvio, los que son chiquitos psicológicamente, se ahogan en ella.

La pregunta es ¿a qué punto puede llegar a intimidar a una persona el arco de Boca? Y sobre todo, ¿qué secuelas dejó en la mente de los arqueros que pasaron por allí y no estuvieron a la altura de las circunstancias? Para ello, basta con ver la presentación del ex-arquero de Boca, Sandro Guzmán, en un programa de 26TV.

Guzmán fue un arquero muy malo que llegó a Boca de forma insólita y que luego de que el Bambino Veira lo sacara en un entretiempo "para preservarlo", nunca más fue el mismo. Ahora, es rastafari y hace música. Verlo con sus rastas llama mucho la atención. Si él felíz así, nos alegramos mucho. Pero esto deja claro que el arco de Boca no es para cualquiera.

24 de diciembre de 2008

El regalo de Papá

El contraste es contundente, todo quedó vestido de azul y oro y los demás colores quedaron lejos de la fiesta. Atrás quedaron las estrategias, las palabras y las suspicacias. Boca se quedó con un histórico triangular desempate entre los tres mejores equipos del campeonato y gritó más fuerte que todos, un 23 de Diciembre de 2008, a pocas horas de Navidad.

Allá lejos, cerrando la tabla en el último puesto se puede ver también a un River histórico, pero por haber consagrado su campaña como la peor de su extensa vida futbolística. Un River que mandó a jugar a su máximo ídolo en actividad a un modesto equipo del Nacional “B” y que nunca pudo encontrarle la solución a esa ausencia, quizás de más peso anímico que otra cosa, porque claro está que la debacle del equipo de Núñez pasó mucho por eso, ya que nunca pudo recuperarse.

River perdió el clásico menos importante de los últimos diez años" decía Aguilar en Octubre. Sin embargo el tiempo le negó la razón, ya que esos tres puntos le aseguraron a Boca una levantada anímica impactante que luego le aseguraría un lugar en el triangular que definiría el título. Por otra parte, si el equipo dirigido por ese entonces por Diego Simeone se hubiera quedado con los tres puntos, no hubiera penado en el último puesto de un campeonato que quedará en el recuerdo en La Boca y en Núñez.

San Lorenzo
que brilló en varios pasajes del torneo, pero que se quedó sin nafta en el tramo final, en el que arremetió Boca, descontándole 11 puntos e incluso superándolo por un momento en la tabla de posiciones.

También hay que hacer una mención especial para Diego Cagna, técnico, estratega y alma de un Tigre también histórico, que puso todo lo que tenía hasta el último aliento. Un técnico joven que mostró toda su capacidad una vez más y que seguramente un día su camino se volverá a cruzar con el de Boca.

Y volviendo al campeón ¿Qué tiene este Boca de distinto a los demás equipos del campeonato?

Primero y principal es un equipo que supo sobreponerse a la adversidad. Se calló su símbolo y goleador, Martín Palermo, y logró reemplazarlo con un goleador del club como Lucas Viatri. Rodrigo Palacio luchó todo el campeonato con una lesión que lo marginó de muchos minutos de juego. Tuvo a un Román iluminado y decisivo, pero que también cargó con una cantidad de minutos inusual, ya que además de los partidos de Boca el mejor 10 argentino de la actualidad también lució la camiseta de la selección en las eliminatorias y trajo la segunda medalla de oro en fútbol desde Beijing. Román sintió la carga de partidos, pero lo supo disimular con corazón y magia.

Y como si esto fuera poco, se lesionó Paletta en el final del campeonato, el arquero titular, Mauricio Caranta fue excluido del equipo y tuvo varias bajas más durante todo el torneo. Y como frutilla del postre termina jugando la final sin Román por una amarilla discutida contra San Lorenzo, con tres jugadores que no suelen ser titulares en el medio campo y con la entrada de un arquero sin experiencia en primera, luego de que García se resintiera de una lesión y sufriera un nuevo error en un gol. Pero Boca fue Boca. Un grupo de hombres que se sobrepuso a todo y supo cómo manejar los momentos, no sólo del partido definitorio, sino también de todo el campeonato.

En esta nota no podemos olvidarnos de la figura del campeonato, que no fue Morel de Tigre, ni el Pitu Barrientos de San Lorenzo. No, esta vez tampoco fue Román. El mejor jugador del campeonato fue el que supo manejar al equipo, el alma de Boca. Ese jugador es el que tiene el verdadero fuego sagrado, el que vivirá por siempre en la camiseta número 5, que vistieron monstruos como Antonio Ubaldo Rattin, Blas Armando Giunta y más acá en el tiempo el inolvidable Chicho Serna. Sí señores, la gran figura del torneo se llama Sebastian Battaglia, el hombre que fue el termómetro de Boca y se comió la cancha en cada partido. Un dato más para las estadísticas, con este título Sebastian Battaglia alcanzó a Guillermo Barros Schelotto en la cantidad de títulos en el club y comparten el honor de ser los más ganadores de la historia Xeneize. Y Sebas no se detiene, como en la cancha va por más …

Por todo esto y quizás por alguna cosa más, Boca ha sido un justo campeón, por haber sabido pegar en el momento justo y haber aprendido a manejar los momentos del campeonato para volcarlo a su favor.

El último párrafo es para Carlos Ischia, a quien seguramente se le renovará el contrato luego de este logro. El técnico que supo encaminar el barco que lo llevó a la gloria, el que supo parar a un equipo de hombres y también se animó a jugársela por los chicos del club. “Son decisiones”, decía un técnico que había pasado por Boca hace poco tiempo. Y es verdad, el mejor discípulo del Virrey las supo tomar.

Texto de la nota: gentileza de Bender3001

31 de mayo de 2008

Las grandes diferencias del Clásico de Avellaneda

Independiente y Racing chocan una vez más. Será en la cancha de Vélez donde el Rojo hará de local. Todo indica que esta es la gran oportunidad que tiene para mandar a Racing directo a la Promoción, pero habrá que esperar y ver qué pasa. Puede ocurrir que la Academia apele a su amor propio y dé un batacazo.

Mientras esperamos el clásico, que se juega a las 14:00 hs. , algunas diferencias entre los dos acérrimos rivales.

Nombre: Independiente / Racing Club
Color de camiseta: Roja con pantalón azul oscuro (muy oscuro) (a veces, rojo)/ Como la de Argentina
Apodo lindo: Rojo ó Diablo / Academia
Apodo peyorativo: Amargos / Racing
Máximo ídolo futbolístico: Bochini (años 80) / Corbatta (hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana)
Máximo referente actual: Montenegro / Bastía
Objetivo próxima temporada: Puesto 3 al 10 de Primera / Puesto 5 al 15 de la B
Hitos: Una vez fue el club con más copas internacionales / Tiene la hinchada más sufrida del mundo
Jugador que más extraña: Claudio Arzeno / Carlos Mac Allister
Ídolo que nunca volvió: Gustavo López / Piojo López (¿cómo? ¿volvió? ¿cuándo?)
Jugador de Inferiores que triunfa en el exterior: Kun Agüero / Diego Milito (pero se fue a la B)
Arquero que me viene a la mente: Scoponi / Albano Bizarri

Y ahora un ping-pong asociado a cada uno, primero Racing:
Un perfumo: Roberto
Una prenda de vestir: Corbatta
Un animal traidor: El Piojo
Un animal agrandado: Chanchi
Una mezcla étnica: Turco García (Turco y gallego, ¿tengo que explicarlo, carajo?)
Un objetivo en la vida: Paz (Rubén, Paz)
Un rango militar: Mariscal
Una figura del circo: El Mago (Capria)

Seguimos con Independiente:
Un dragón: Faryd Mondragón
Un avioncito: Rambert
Una forma de decirle a la pelota: Bocha
Una herramienta: Hacha (Brava)
Una profesión: Sastre
Un animal: Grillo ó Perico
Parte que más le gusta de la mujer: el Trossero

Bueno, que gane el mejor. No se maten, gente. No es más que fútbol.

29 de mayo de 2008

Adiós Ramón, ¿para qué dirige los partidos que quedan?

Se terminó el ciclo de Ramón Díaz en San Lorenzo. Después de la eliminación de la Copa Libertadores a manos de la Liga de Quito de Ecuador, los problemas entre el plantel y el cuerpo técnico afloraron y ya no hay lugar para el entrenador en San Lorenzo.

Al parecer los jugadores ya no se lo bancan y le habrían planteado al presidente Savino que o se va Ramón o se van ellos. Los cruces mediáticos entre Díaz y Tinelli también influyeron y la incómoda situación de los hijos de Ramón en el plantel empeoró todo.

Todo el mundo sabe que la relación con el entrenador está rota. Entonces, ¿para qué ser hipócrita y dejar que dirija los partidos que quedan? Es verdad que aún el Ciclón tiene chances de campeonar, pero ¿no es contraproducente forzar a colaborar a personas que ni se hablan? ¿No es hipócrita dejarlo dirigir los partidos que quedan como si todo estuviera terminando bien?

27 de mayo de 2008

Olé y sus tapas sensacionalistas

No leí la nota por dentro. No voy a volver a caer en eso. Si hay algo a lo que nos ha acostumbrado el diario deportivo Olé es a su extremado sensacionalismo, aún, cuando no hay mucho para decir. Suelen sacar frases de contexto, amplificarlas y si es necesario, desvirtuarlas un poco. Para hacerlo un poco más llamativo, siempre viene bien una foto. Si la frase se refiere a una gastada, se pone una foto del personaje que la dijo riéndose así queda como una chicana. Si la frase es fuerte, se pone una foto en la que el protagonista está serio y si es mirando a cámara, mejor.

"Hay equipos que merecen irse a segunda" reza la tapa de Olé del día de la fecha, con la foto del entrenador de Independiente, Claudio Borghi. Sin embargo, TODOS leemos "Racing merece irse a la B". Conociendo al Bichi Borghi, que es más bueno que Lassie, es muy difícil pensar que en realidad haya querido decir eso o haya querido remarcar ese pensamiento, justo una semana antes de clásico de Avellaneda en el que Racing, con un precipicio detrás y tambaleando, enfrentará al Rojo, que viene tomando envión para dar el empujoncito que su archi-rival necesita para caerse.

Otra tapa desafortundad de Olé y van. No tanto por el tema de generar violencia, porque de publicar esa frase a tirarle un piedrazo a alguien hay alguna distancia. Pero sí de remarcar, subrayar y recontra recalcar una frase que pareciera dicha con mala intención cuando en realidad tuvo un contexto.

El Pelado Cavenaghi pide Selección

A veces ocurre que pasa tanto tiempo de la última vez que vimos a un jugador, que cuando lo volvemos a ver parece que hubiera pasado una década. Fernando Cavenaghi, antiguo goleador de River, está en Argentina y dio algunas notas donde contó sobre su paso por varios países de Europa y su deseo de volver a ser tenido en cuenta para jugar en la Selección.

Sin embargo, lo más llamativo de todo, es como este joven jugador (tiene apenas 24 años) se ha quedado pelado. Tiene dos enormes entradas por izquierda y derecha. Su actual look lo hace quedar como si la siguiente temporada fuera la última, debido a su retiro. Más allá de eso, se sabe que pasa por un gran nivel y aspira seriamente a convencer al Coco Basile para que levante el tubo y se lo pida prestado al Burdeos.

Este tema me hace recordar a tantos pelados que han sido grandes del fútbol:
  • Ricardo Bochini: Un maestro el Bocha. Uno de los mejores jugadores de toda la historia del fútbol argentino y el ídolo indiscutido de Independiente.
  • Gerardo Meijide: Otro pelado del Rojo. Defensor este. No fue un grande, pero aún se lo recuerda.
  • Oscar Dertycia: Gran delantero. Quedó pelado por una alopesía nerviosa, pero no dejó de meter goles.
  • Pedro Catalano: Este se quedó pelado porque al retirarse tenía 86 años.
  • Carlos Navarro Montoya: El Mono anduvo pelado bastante tiempo y trató de disimular con esos pelos largos, pero siempre se le notó.
  • Manu Ginóbili: Este es del básquet, pero igual. El tipo es un groso y no le importa que se le vea la calva en la zona posterior ni cuando marca a Kobe Bryant ni cuando hace una volcada. ¡Un maestro!
Hay otros pelados pero ahora no me acuerdo. Tal vez inaugure una nueva sección que se llame Grandes pelados del fútbol argentino. ¿Quién sabe?

26 de mayo de 2008

¿Roncaglia es hijo de Carlos Monzón?


Así que Monzón juega en Boca... sí, de defensor. ¡Uy!, mirá. Es igualito al boxeador Carlos Monzón... ¿No será pariente? ¿No será el hijo? ¿En qué año nació este pibe?... ¿Cómo? ¿Ese no es Monzón? ¿Y cuál es? Ahhh, el lateral es Monzón. ¿Y este que se parece a Monzón quién es? ¿Roncaglia? Mirá vos...

El que se parece a Carlos Monzón no es Fabián Monzón, que es marcador de punta, sino Facundo Roncaglia, que juega de zaguero central. El parecido es asombroso y si la foto no lo termina de convencer, lo invito a buscar las imágenes del partido de ayer que Vélez y Boca empataron 1 a 1, donde aparece con el mismo corte de pelo que tanto tiempo llevó el boxeador. Ahí va a poder comprobar el gran parecido físico.

Con la oscura vida privada que tuvo el mejor boxeador argentino de la historia, a nadie le extrañaría que le apareciera un hijo trece años después de su muerte en un accidente de tránsito. El azar hizo que justo un pibe de apellido Monzón irrumpiera en la Primera de Boca. Pero no, ese es otro Monzón y no se parece.